Cuando pensamos en mejorar nuestra vida, generalmente nos enfocamos en la salud física, buscamos hacer cambios en la alimentación y en hacer ejercicio, porque sabemos que eso nos hará sentir mejor. Pero ¿te has detenido a pensar en qué situación está tu salud financiera? ¿Te sientes bien cuando piensas en dinero? ¿Encuentras algún problema que te gustaría resolver?.
Considera que la salud física y la salud financiera están muy relacionadas porque, si estás saludable físicamente, tendrás energía y ganas para trabajar y generar ingresos con los que podrás administrarte para pagar tus gastos y ahorrar, así también estarás saludable financieramente.
Es importante que conozcas el estado de tu salud financiera tanto como tu estado de salud física, de esa forma sabrás cómo puedes mejorarla.
Cuando la salud financiera está desbalanceada puede provocar estrés financiero, que se puede entender como un estado de preocupación personal cuando la situación económica es incierta.
De acuerdo con el Reporte de Bienestar Financiero 2023, que encuestó a empleados de más de 100 empresas en México, el 22.75% de las personas reportaron que más del 50% de sus ingresos los destinan al pago de deudas. En ese sentido el 9.30% de ellos perciben que sus deudas están fuera de control. Además, el 85% manifestaron experimentar estrés financiero. Las causas principales de las preocupaciones son, en primer lugar, el dinero, con el 55.77%, y en segundo lugar el retiro, que inquieta al 53.50% de las personas.
Para empezar a conocer el estado de tu salud financiera, te presentamos un ejercicio sencillo para saber qué tan saludable estás financieramente.
Conoce tus ingresos
Es probable que sepas de cuánto son tus ingresos regulares, porque sabes cuánto y cuándo te pagan, que lo más común es por semana, quincena o mes. Pero tal vez no lo sepas con pesos y centavos, o probablemente tengas otros ingresos que puedes perder de vista porque los recibes ocasionalmente, como puede ser la venta de algún producto que ya no usas, una comisión, un bono, una prestación laboral, el pago de un préstamo, entre muchos otros. Ser consciente de tus ingresos es un buen comienzo para mejorar tu salud financiera.
Conoce tus gastos
Si no tienes presente de cuánto son tus gastos, esa puede ser una causa importante que descontrole tus finanzas personales y que afecte tu salud financiera.
Puedes comenzar por hacer una lista con todos los gastos que haces, desde los necesarios e indispensables, como pagos de servicios que tienes que hacer y los gastos que no son tan necesarios, como el cafecito de las mañanas. Procura distribuir tus gastos dentro de los periodos en que recibes tus ingresos, o puedes registrar en un calendario las fechas de pago también te podría ayudar programar alarmas para que no las olvides y así evitar que se te junten los gastos y sentir una sobrecarga financiera.
Elabora un plan financiero para todo el año
Ahora que ya tienes un panorama más claro de tus ingresos y tus gastos, es momento de organizar tus finanzas personales para que empieces a mejorar tu salud financiera muy pronto. Lo que te puede funcionar es elaborar un plan financiero para todo el año. No te preocupes es sencillo.
Repite el ejercicio de registro de ingresos y gastos para cada mes. Ahora incluye los gastos que se pagan en periodos más largos, por ejemplo, la tenencia o el refrendo del automóvil, la inscripción escolar o algún seguro que tengas contratado e incluye gastos de festejos, cumpleaños, días conmemorativos, etc.
Los resultados son…
Para finalizar con este sencillo ejercicio de evaluación de tu salud financiera, saca la diferencia entre tus ingresos y gastos cada mes. Observa su comportamiento para que sepas si estás alcanzando a pagar todos tus gastos o si te estas quedando corto de dinero a fin de mes.
Si tus ingresos son menores que tus gastos, tu situación financiera no es saludable. Las causas pueden ser que hagas más gastos de los necesarios y hacer tu lista mensual te puede ayudar a identificar cuáles puedes reducir o recortar. Tu siguiente paso deberá ser que busques generar ingresos extra para que puedas llegar a fin de mes con tus cuentas pagadas.
En caso de que tus ingresos sean superiores a tus gastos, y no te habías dado cuenta, significa que has desbloqueado el logro del ahorro y tienes la base para avanzar al siguiente nivel para seguir mejorando tu salud financiera.
Recuerda que son los primeros pasos para tener una buena salud financiera, procurando que tus ingresos y gastos estén en equilibrio. Pero también puedes dar un siguiente paso hacia incrementar tus ingresos, para que te permitan contar con más ahorros, crear un fondo de emergencia o participar de instrumentos de inversión, que te ayuden a estar aún más saludable financieramente.

